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HABLA SEÑOR, PARA SEGUIRTE! "Obras son amores y no buenas razones”. Las lecturas, sobre todo la primera y el evangelio, ponen delante de nosotros varios interrogantes: -¿Buscamos a Dios de verdad? -¿Anhelamos su sabiduría? Hacer algo por Dios no significa, en su sentido literal, dejar padres o familia, tierra o riqueza porque el evangelio lo dice. Nuestra pertenencia a la gran familia de los hijos de Dios. Nuestro servicio hacia El, se manifiesta en un dato: que nada de orden natural se anteponga u obstaculice lo sobrenatural. . Cuando uno vive como Dios manda, las cruces de cada día, se soportan con más esperanza y valentía. El Señor no nos ha prometido a sus amigos eximirnos de pruebas, caídas o sufrimientos. Pero sí que nos dijo “yo estaré con vosotros todos los días hasta el final del mundo”. No es cuestión pues de querer abrazar cruces para agradar a Dios (no quiere masoquistas). Tampoco es bueno rechazarlas o huir de ellas (la cobardía no es un distintivo de la vida cristiana). La cruz, la de cada día, se manifiesta en nuestros ideales (cuando los mantenemos firmes), en nuestra fe (cuando la defendemos y purificamos), en nuestra adhesión al Señor (cuando no nos postramos a otros dioses humanos) o en nuestra ofrenda continuada y sincera hacia los más necesitados. Que el Señor nos haga sentir su presencia de tal modo y con tal fuerza, para que nada, ni nadie se anteponga al inmenso amor que El nos tiene. HAZ TU VOLUNTAD EN MI, SEÑOR! Eres riqueza que me da la posibilidad de hacerme con un futuro eterno y mejor Eres grandeza, que en mi pobreza, me hace mirarte con ojos agradecidos sentirme pequeño ante Ti gigante, frente a los que creen poderosos. con un corazón necesitado de ti, con la seguridad de que Tú, eres lo mejor HAZ TU VOLUNTAD EN MI, SEÑOR! Eres capaz de despertar en mí sentimientos de alegría profunda y verdadera de conversión y de encuentro de fe y de esperanza de ilusión por trabajar por tu reino. HAZ TU VOLUTAD EN MI ,SEÑOR! Mereces todo honor y toda gloria Toda alabanza y todo júbilo Enciendes en nuestras almas los deseos de seguirte dejando lo que estorba apartando lo que nos humilla olvidándonos lo que empaña nuestra mirada HAZ TU VOLUNTAD EN MI, SEÑOR! AMEN!
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